Saturday, December 12, 2009

reflecciones de una viajera

Éste semestre ha sido una de las experiencias más surrealistas de mi vida. ¡No puedo creer que casi ya haya terminado! Dentro de una semana, habré terminado mis clases y estaré con mis padres en Sevilla y Barcelona. ¡Sólo tengo 12 días más en España!

Sin duda, lo que más caracterizaba mi experiencia aquí ha sido mis viajes. Cuando llegue, sabía que viajar por Europa era una prioridad mía, y lo realicé. Antes de salir, yo habré viajado por 19 aviones y 8 países. En total, he visitado España, Alemania, Francia, Portugal, Suiza, Marruecos, Inglaterra e Irlanda. Mi señora me dice que soy la más “europea” de sus 19 otras niñas y ella me llama “viajera”.

Aunque es posible que mis viajes hayan desmerecido mi experiencia en Sevilla y me prevenido a disfrutar los fines de semana aquí lo más posible, no cambiaría nada si pudiera. Me siento como ahora conozco mucho más del mundo y orgullosa que he visto tantos lugares y tantas cosas famosas, históricas e impresionantes.

Es muy difícil, si no casi imposible, a elegir un viaje favorito—todos han sido distintos. Lo más divertido y emocionante era Suiza. Yo fui con mi amiga, Boo, con quien vivé de casualidad en la residencia mi primer año en la universidad. Empecemos en Basel y fuimos a Luzern, Interlaken, Lausanne, y Geneva, cada noche en una ciudad diferente. Subimos trenes sin mucho preplaneando y no tuvimos mucho idea de la cosas a ver en cada ciudad. Cada etapa fue una aventura, desde principio al fin. Las montañas eran espectaculares y el campo también precioso. Mis partes favoritas eran cuando subimos Mt. Titlis a unos 3,238m de altura en una góndola y nuestra parada en Gruyeres para comer fondue en una castilla antigua con vistas muy impresionantes.



También mi viaje a Marruecos con el cuatro culturas grupo de interés era muy notable. Estoy segura que es la vez en mi vida que he sentido lo más extranjera—¡especialmente en un autobús grande con once otras chicas, dos coordinadores, y dos guías! Pero fue increíble a ver una cultura tan distinta a la mía. Parecía como una película y, aunque los imágenes no eran tan sorprendente por la abundancia de conocimiento muy fácil de conseguir, era increíblemente surrealista a estar allí, dentro de todo. Me gustaron mucho las medinas (mercados centrales de las ciudades), donde hay muchísimas tiendas pequeñas de todos tipos de cosas imaginables y fue muy divertido a regatear precios. También me encantaron la arquitectura y la artesanía musulmana en todas partes. La ciudad de Chefchaouen era preciosa con sus calles desiguales y paredes azules.


Acabo de regresar de otro viaje, lo más largo y lejos del semestre. Para el puente de seis días (desde el 2 hasta el 8 de diciembre), fui con cinco amigas a Londres y Dublín. Fue muy divertido y agradecido a pasar tiempo en países anglohablantes. También, Londres era una ciudad que, desde niña, siempre había querido a visitar. Por eso, fue muy emocionante a estar allí por fin.


A terminar mis viajes grandes por Europa con eso me ha dejado segura que necesito viajar mucho más luego en mi vida. Aunque estoy muy contenta con todo que he visto en los últimos tres meses, y es más que hubiera imaginado que vería, ya no es suficiente. Encima de mi lista están Grecia, Italia, Alemania (a ver ciudades más grandes e importantes, no sólo donde mi amiga estaba estudiando), ¡y el resto de Europa y más!

No comments:

Post a Comment